lunes, 4 de diciembre de 2017

CONVOCATORIA | Encuentro de radios comunitarias y medios libres

13 años · Radio Ñomndaa

19 y 20 de diciembre de 2017, Suljaa’, Guerrero, México.



Han pasado 13 años desde que iniciamos la radiodifusión libre de nuestra palabra del agua a través del 100.10Mhz de FM. Echamos a andar este camino con la determinación de ejercer nuestro derecho a la autonomía y ayudar a resolver las necesidades de comunicación de nuestras comunidades. Durante el tiempo que llevamos transmitiendo hemos sido agredidos, violentados y perseguidos por el Estado mexicano, el caciquismo local y empresarios de algunos medios de paga, porque con las historias que contamos a través de la radio, damos cuenta de la organización comunitaria que resiste frente a la hidra capitalista para defender, cuidar y procurar una vida libre y digna.
Decidimos que nuestro territorio, además de la tierra, los bosques, las selvas, ríos, arroyos y manantiales, también es el aire por donde transmitimos las frecuencias y estamos dispuestas, dispuestos a defender nuestro territorio frente al despojo, usura y explotación que las empresas y los malos gobiernos imponen en nuestras comunidades.
Por estas razones el Comité Coordinador junto con recolectores y recolectoras de palabras de la Radio Ñomndaa convocamos al Encuentro de Radios Comunitarias y Medios Libres que se realizará en el marco del 13 aniversario de la Radio Ñomndaa los días 19 y 20 de diciembre del presente año en Suljaa’, Guerrero.
Formato
Se realizarán mesas temáticas de producción radiofónica y multimedia
La propuesta es que nos juntemos para hacer una serie de producciones multimedia relacionadas con los siguientes ejes:
– Defensa y Cuidado del Territorio
La defensa del territorio la hemos planteado como una forma de enfrentar proyectos extractivistas y de despojo, pero no es suficiente. El cuidado que podemos hacer del territorio es igual o más importante que la defensa. La desesperación por la ganancia que se impuso con violencia desde arriba está amenazando la sostenibilidad de la vida sobre la tierra, sin embargo, en la memoria de nuestros pueblos existen trabajos colectivos y comparticiones que conviven con los bosques, las selvas, los ríos, arroyos y manantiales, y que son parte de la reproducción de la vida.
– Mujeres y comunicación
Vemos necesaria la articulación y la compartición de experiencias que como mujeres tenemos en nuestra lucha por la vida. Es urgente que tenemos que empezar a encontrarnos para platicar, reflexionar y decidir cómo es, ha sido y cómo queremos que sea nuestra participación en la radio para que nuestra palabra y pensamiento estén presentes.
– Autogestión de la Comunicación y espectro radioeléctrico
Los malos gobiernos han pretendido desde hace más de cincuenta años gestionar y regular la comunicación y el espectro radioeléctrico y para ello han promulgado leyes amañadas que buscan garantizar los negocios de unos cuantos, nos despojan del aire que también es nuestro territorio para hacer negocio y para imponer con violencia su palabra, su pensamiento y su cultura industrializada. Cómo nos organizamos para autogestionar nuestro territorio, el aire por donde viaja nuestra palabra clara, libre, rebelde y verdadera.
La propuesta es que de cada mesa salgan al menos uno o dos productos de comunicación, sea un cartel, un audio, un video, un texto, un guión, o lo que veamos conveniente para dar a conocer nuestro pensamiento y nuestra acción conjunta.
Para lograr esto proponemos que, a partir de la reflexión sobre cada eje, en cada mesa nos organizaremos para responder de manera colectiva las siguientes preguntas:
  • ¿Cuál es el mensaje que queremos comunicar?
  • ¿A quién se lo queremos comunicar?
  • ¿Qué reacción queremos provocar en las personas con quienes queremos comunicarnos?
  • ¿Qué palabras, qué colores, qué formas, qué sonidos, qué imágenes vamos a utilizar para dar a conocer el mensaje que queremos comunicar?
La idea es escucharnos con atención, animarnos a compartir la palabra con respeto y acordar un trabajo colectivo que nos sirva para compartir nuestras ideas y provocaciones.
Las y los participantes del encuentro tendrán alojamiento y comida durante los días del evento. Les pedimos que confirmen su asistencia al correo lapalabradelagua@riseup.net, o al teléfono numero 741-110-2100.
Atentamente
¡Nunca Más un México sin Nosotrxs!
¡La Palabra del Agua es clara, libre, rebelde y verdadera!
Comité Coordinador y Colaboradorxs

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Premio Anaconda amplia el plazo para inscripciones.

Respondiendo a la solicitud de diferentes colectivos y realizadores y realizadoras audiovisuales, los organizadores del Premio Anaconda 2017-2018 “La imagen indígena y afrodescendiente de la amazonia, chaco y bosques tropicales de América Latina y el Caribe” ha decidido ampliar la convocatoria para la presentación de obras audiovisuales, hasta el próximo 30 de noviembre del año 2017.

Inscríbete aquí: Premio Anaconda



El objetivo del Premio Anaconda es contribuir al reconocimiento, valoración y respeto de las diferentes culturas y plena vigencia de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes y la concreción de sus aspiraciones de auto desarrollo en plena interculturalidad y como aporte a la transformación social para el vivir bien o buen vivir.


El Premio Anaconda prevé una etapa de amplia difusión en comunidades indígenas y afrodescendientes de países amazónicos y de bosques tropicales y chaco entre diciembre y febrero de 2018, así como su divulgación en espacios culturales y alternativos a nivel nacional e internacional, muestras y eventos de cine y video. La muestra especial y premiación tendrá lugar en Asunción, Paraguay, en marzo de 2018.


viernes, 3 de noviembre de 2017

Tiempo electoral marca ritmo de políticas de radiodifusión.

Análisis sobre sanciones penales para medios comunitarios en México.

Foto: OBERVACOM

OBSERVACOM, 17 de octubre, 2017.- A partir de la decisión de la Comisión de Radio y TV de la Cámara de Diputados en México, que aprobó reformas legales para imponer penas de prisión a los medios comunitarios, el analista de medios y vicepresidente de OBSERVACOM, Gabriel Sosa Plata, advirtió cómo “los intereses políticos se imponen a los derechos humanos”.

Sosa Plata consideró que la razón para aprobar reformas que van en contra de los derechos humanos reside en la preparación para las elecciones generales de 2018.

“Los legisladores actúan con agenda política ante las elecciones de 2018 y buscan congraciarse así con un sector de la industria que comparte esa visión estrecha del problema de la radiodifusión ilegal y, claro, de los derechos de las audiencias”, señaló en la columna de opinión publicada hoy en el portal sinembargo.

A continuación reproducimos su artículo titulado “Criminalizar la libertad de expresión”.

Texto Aquí

jueves, 26 de octubre de 2017

Texto recomendado: No se metan con el derecho a comunicar.


Recomendamos el texto de Jorge Bravo

Para el teórico John Rawls la justicia debe maximizar el beneficio para los miembros menos aventajados de la sociedad. En radiodifusión, los menos favorecidos son los medios comunitarios e indígenas: limitados recursos para operar, escasas frecuencias para comunicar, reducida potencia para cumplir con su función social. Además, se les opone una industria de la radio y la televisión que preferiría que no existieran, instituciones públicas insensibles a las condiciones particulares de los medios sociales, así como taras de las propias emisoras, organizaciones y comunidades que ven con desconfianza el papel de la autoridad frente al derecho a comunicar.

A su difícil situación se suma el injusto denuedo de algunos legisladores por condenar a las radios comunitarias que no tienen una concesión, llamándolas “piratas”, sancionando con dos a seis años de cárcel a sus trabajadores, multas de 100 a 300 unidades de medida para quienes seguramente no reciben un salario, negándoles el derecho a solicitar una concesión social por un plazo de cinco años por haber prestado servicios de radiodifusión sin autorización y decomisando sus equipos de transmisión.

Continuar leyendo aquí 

Fuente: El Economista.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Criminalizar la libertad de expresión

Por Gabriel Sosa Plata
SinEmbargo
octubre 17, 2017

Llevar a la cárcel a quien instala estaciones de radiodifusión sin concesión es contrario a los derechos humanos. Algo tan básico, no quiere ser asimilado o atendido por los diputados que en la Comisión de Radio y Televisión aprobaron una reforma que criminaliza esa actividad e ignora las recomendaciones que se han emitido en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Es obvio: los legisladores actúan con agenda política ante las elecciones de 2018 y buscan congraciarse así con un sector de la industria que comparte esa visión estrecha del problema de la radiodifusión ilegal y, claro, de los derechos de las audiencias. Los intereses políticos se imponen a los derechos humanos.

La mano dura de los legisladores se da en un contexto que no podemos obviar: más periodistas asesinados. Foto: Artemio Guerra Baz, Cuartoscuro

La iniciativa fue presentada por un Diputado del PRI, Benjamín Medrano, y ha contado con el respaldo de ese partido y del Partido Verde. Como lo han denunciado diversas organizaciones, como Artículo 19 y la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) en México, la reforma al artículo 172 del Código Penal se inspira en la legislación chilena, de los gobiernos militares, con el fin de imponer penas de dos a seis años de cárcel, multas de 100 a 300 días de salario mínimo, así como el decomiso de los equipos a las personas que utilicen las frecuencias sin la autorización correspondiente. También la iniciativa busca modificar el artículo 304 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión para que aquellas personas sancionadas por la instalación de estas emisoras ilegales queden inhabilitadas para obtener directa o indirectamente concesiones durante un periodo de cinco años.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría para la Libertad de Expresión (RELE) han establecido que en materia de libertad de expresión “las leyes deben adecuarse a estándares internacionales y deben hacerse cumplir mediante el uso de sanciones administrativas proporcionales, y no mediante el empleo del derecho penal” (CIDH, RELE, “Estándares de libertad de expresión para una radiodifusión libre e incluyente”, 2009). Sin embargo, históricamente, el gobierno mexicano ha actuado en un sentido distinto con operativos, en muchas ocasiones muy violentos, de desmantelamiento de estaciones ilegales y, desde luego, encarcelando a los impulsores de estos proyectos de comunicación.

Ante los organismos internacionales, el gobierno ha justificado sus operativos como una respuesta “a las denuncias que le son presentadas por algunos concesionarios de estaciones de radiodifusión que son afectados por la operación de las mismas” (RELE, “Informe especial sobre la libertad de expresión en México”, 2010), y con base en los artículos 149 y 150 de la Ley de Bienes Nacionales que castigan penalmente el uso de frecuencias del espectro radioeléctrico sin autorización. Ahora, como se aprecia, con la reforma al Código Penal se busca castigar con mano más dura y aumentar las sanciones consideradas en la LFTR, en cuyo artículo 305 sólo se prevé una sanción administrativa para quienes transmitan sin concesión, así como la incautación de todos los equipos e instalaciones utilizadas para estas emisoras.

En Twitter, legisladoras como Lía Limón, presidenta de la Comisión de Radio y Televisión, y representantes de la industria han defendido la iniciativa con el argumento de que buscan tutelar el derecho de libertad de expresión de los concesionarios ante interferencias en sus transmisiones y poner orden en la radiodifusión ilegal. También ayer, la organización Radio Independiente de México, que aglutina a radiodifusores locales, celebró la iniciativa, ya que busca “promover la cultura de la legalidad y el apego al estado de derecho”.

Nadie cuestiona tan loables objetivos, pero no es con acciones penales ni con represión como se logrará responder al desafío legal, democrático, que ha traído el crecimiento de radiodifusoras comunitarias e indígenas que operan sin permiso en decenas de poblaciones en nuestro país. La experiencia ha demostrado que la mayoría de estos proyectos no buscan perjudicar a la radiodifusión comercial en sus negocios, la competencia o limitar su libertad de expresión, sino que nacen de la necesidad de ofrecer un servicio social a las comunidades ante la ausencia u oferta muy limitada de canales de comunicación. Además, utilizan frecuencias del espectro radioeléctrico que nos pertenece a todos, pero que por un pésimo diseño de la política pública ha permitido la creación de oligopolios radiofónicos en detrimento, justo, de la diversidad y pluralidad en los contenidos, al igual que en la función social que le es inherente y obligatoria a los medios electrónicos.

La mano dura de los legisladores se da en un contexto que no podemos obviar: más periodistas asesinados, un incremento en el número de agresiones a comunicadores y medios de comunicación, así como la expulsión de periodistas y analistas críticos en la radio. La libertad de expresión vive, como los derechos humanos en su conjunto, una grave crisis en México, totalmente inaceptable. Por eso, el poder legislativo no debe aprobar la iniciativa que apoya la Comisión de Radio y Televisión. Y si nuestros representantes tienen dudas sobre su pertinencia, hablen con los expertos internacionales, especialmente con el relator para la Libertad de Expresión de la CIDH, Edison Lanza, o con el relator especial sobre la Promoción y Protección del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión de la ONU, David Kaye, para que analicen lo que se pone en juego con una reforma como esta.